CRÓNICA GEOPOLÍTICA (50) – ¿Nuevo Imperio Otomano o Gran Turquía?
OSWALDO GARCÍA CRIOLLO
Recep Tayyip Erdoğan impulsa un proyecto que muchos analistas llaman “Neo Otomano”, aunque no es un imperio formal, sino una estrategia de poder regional que combina ideología, influencia militar, diplomacia y economía, inspirada en el legado del Imperio Otomano. Aclaremos qué es, sus etapas y por qué Turquía tiene presencia decisiva en Siria, incluso con tolerancia y a veces apoyo indirecto de Estados Unidos e Israel.
1. ¿Qué es el Neo Otomanismo de Erdoğan? No busca restaurar el Imperio Otomano territorialmente, sino: Recolocar a Turquía como potencia central entre Europa, Medio Oriente, Cáucaso y África del Norte. Liderar al mundo musulmán sunita (en competencia con Arabia Saudita y Egipto). Romper la subordinación histórica a Occidente sin romper totalmente con él. Convertir a Turquía en actor indispensable para la OTAN, Rusia, UE y EE.UU. Es una mezcla de: Islam político (inspirado en la Hermandad Musulmana). Nacionalismo turco. Realismo geopolítico fuerte.
2. Etapas del proyecto Neo Otomano.
Etapa I (2003–2011): Neo Otomanismo “suave”. Arquitecto intelectual: Ahmet Davutoğlu. Lema: “Cero problemas con los vecinos”. Características: Expansión económica, Diplomacia cultural, poder suave (telenovelas, comercio, cooperación), Reconciliación con Siria, Irán, mundo árabe. Turquía aparece como modelo islámico-democrático aceptable para Occidente.
Etapa II (2011–2016): Primavera Árabe y giro ideológico. Aquí el proyecto se radicaliza. Erdoğan apoya movimientos islamistas sunitas, apoyo indirecto a oposiciones en: Siria, Egipto y Libia. En Siria: Turquía rompe con Bashar al-Ásad, permite tránsito de combatientes anti-régimen, busca instalar un gobierno afín sunita. Fracasa el cambio de régimen, pero Turquía entra militarmente al juego.
Etapa III (2016–2020): Neo Otomanismo militar, tras el intento de golpe de Estado (2016), Erdoğan endurece el régimen, acciones clave: Intervenciones militares directas en: Siria, Libia, Nagorno Karabaj. Uso de drones turcos (Bayraktar), Bases militares en: Qatar, Somalia, control de zonas fronterizas sirias. Turquía pasa de poder suave a poder duro regional.
Etapa IV (2020–hoy): Imperio funcional, no territorial. Características actuales: Turquía no anexa, pero administra y condiciona, control indirecto: Norte de Siria, Gobierno de Trípoli (Libia), Azerbaiyán como aliado estratégico, juega simultáneamente con: EE.UU., Rusia, OTAN e Irán. Turquía se vuelve indispensable, aunque incómodo.
3. ¿Por qué Turquía domina partes de Siria?. No controla toda Siria, pero sí zonas clave del norte. Razones estratégicas: Frenar al movimiento kurdo (PKK/YPG). Para Ankara, es una amenaza existencial. Zona tapón. Evita refugiados masivos y presencia hostil. Influencia política futura. Turquía quiere ser actor decisivo en cualquier arreglo postguerra. Proyección regional. Siria es la antigua provincia otomana más simbólica.
4. ¿Por qué EE.UU. lo permite (y a veces apoya)? Aquí está la clave geopolítica. EE.UU. ve a Turquía como: Miembro clave de la OTAN, Contrapeso a:Rusia en el Mar Negro, Irán en Medio Oriente, Guardián del flanco sur de Europa. Aunque hay conflictos: EE.UU. apoya a kurdos → Turquía los combate y compra armas rusas (S-400), Erdoğan desafía a la UE, Pero EE.UU. prefiere una Turquía fuerte dentro del sistema que empujarla completamente hacia Rusia o China. Por eso:Tolera incursiones turcas en Siria, Coordina de facto para evitar choques mayores, Mantiene cooperación militar básica.
5. ¿Es un imperio Neo Otomano real? No en el sentido clásico, pero sí en el sentido moderno, por eso yo prefiero llamarle la Gran Turquía.
6. Riesgos del proyecto de Erdoğan. Sobrecarga militar y económica, tensiones internas en Turquía, dependencia excesiva de la figura de Erdoğan, conflictos simultáneos con demasiados actores.
En síntesis. Erdoğan sí está construyendo un proyecto Neo Otomano, al que también se le puede llamar la Gran Turquía, no como imperio territorial, sino como potencia central islámico-nacionalista, aprovechando vacíos de poder en Medio Oriente y la necesidad estratégica que EE.UU. y la OTAN aún tienen de Turquía.
Desde un punto de vista religioso el mundo chiíta está dominado por Irán y el mundo sunita empieza a ser liberado por Turquía.
(Pilón: es indudable la gran capacidad geopolítica que desarrolla Turquía bajo el liderazgo de Erdogan. Esto contrasta con lo que hace México que confronta a EE.UU. y polariza a Latinoamérica. No cabe duda que México ni siquiera es capaz de influir en Centroamérica.)

